Necesitas:
Bolígrafos de tu jefe.
Un folio blanco
Coges los bolígrafos que están en la mesa de tu jefe en un momento que no esté él. Trazas una círculo en un folio blanco y en el centro pones tu nombre y el nombre de él. Escribes también: "Tu actitud cambiará positivamente hacia mi. Mi punto de vista lo comprenderás y dejarás de martirizarme".
Esto lo haces con mucha fe. Devuelves los bolígrafos a la mesa y el folio lo llevas contigo en el bolso al trabajo durante nueve días. El día noveno lo quemas y las cenizas les pones azúcar y las esparces al viento.
